Los impuestos: el Talón de Aquiles de la Legislatura Popular

by | Nov 17, 2014 | Elections, Puerto Rico Pundit | Comments

El adversario más grande que tiene el Partido Popular Democrático (PPD), en su intento por retener el control de la Asamblea Legislativa se llama la matemática. Sus mayorías en ambos cuerpos legislativos son mínimas y por ende su rival Partido Nuevo Progresista (PNP) no requiere de una “elección ola” para arrebatarle el control de las dos cámaras legislativas.

En el Senado, el PNP necesita ganar seis escaños para lograr la mayoría, mientras en la Cámara apenas necesita tres. Esto es, claro está, partiendo de la premisa que no pierdan ningún escaño de los que actualmente ocupan.

Eso nos lleva al tema de hoy: el impacto de los numerosos impuestos que han legislado las mayorías del PPD en ambos cuerpos.

El problema para el PPD es que en las Elecciones Generales de 2016, no va a tener que luchar contra una sola corriente, sino contra dos: (1) la toxicidad generalizada del PPD a nivel estatal y (2) las implicaciones locales o regionales de las acciones legislativas y administrativas de ese partido. Cada distrito legislativo es distinto y representa unas demografías muy distintas. Algunos distritos tienen un alto número de residentes extranjeros, otros de profesionales, otros de religiosos y otros de clases sociales desventajadas, por mencionar unas pocas.

He ahí donde se le pone doblemente difícil la situación a los legisladores populares que buscarán la reelección en las Elecciones Generales de 2016.

De acuerdo a los medios noticiosos, en año y once meses, la administración del gobernador Alejandro García Padilla y la Asamblea Legislativa controlada por el PPD han creado setenta y seis impuestos nuevos. Eso de por sí ya pone al PPD en una posición de enfrentar una campaña política a la defensiva, pues cuando se trata de impuestos, es muy difícil defenderlos, sobre todo si no han logrado los resultados deseados.

Pero para poder el impacto que estos setenta y seis impuestos tendrán en las carreras legislativas, vamos a verlos de manera individual y ver a qué legisladores afecta.

  • El impuesto a los celulares prepagados: ¿quiénes, en su mayoría, usan celulares prepagados? Los residentes en Puerto Rico de origen extranjero y de escasos recursos, muchas veces para ahorrar dinero en llamadas de larga distancia, compran celulares prepagados: dominicanos, cubanos, venezolanos, haitianos y otros caribeños, entre otros. De esos, son los dominicanos y los cubanos los que más fuerza política tienen en Puerto Rico. En otras palabras, esos votan y hacen la diferencia. No hay duda de que eso es un bloque de electores que muy bien podría decidir no votar por el PPD en el 2016, como retribución por susodicho impuesto. ¿A qué legisladores afecta ese voto castigo? A los representantes Luis Raúl Torres (San Juan), Sonia Pacheco (San Juan), José Báez (San Juan), Conny Varela (Caguas), Javier Aponte Dalmau (Carolina), Roberto Rivera Ruiz de Porras (Carolina) y Ángel Matos (Carolina), así como a los senadores Rafael Nadal Power y Ramón Luis Nieves de San Juan y a Luis Daniel Rivera y Pedro Rodríguez de Carolina.
  • Reducción de bono de “Seniors”: esto afecta, obvio por su nombre, a los envejecientes, demográfica crucial para coalición ganadora del PPD. En este grupo están los muñocistas que queden vivos y más importante, los rafaelistas. Todos esos buenos populares que trabajaron en los años setenta y ochenta y ahora están retirados, no deben estar muy contentos con esta medida. Siempre habrán aquellos que, por ser populares hasta el tuétano del hueso se nieguen a votar en contra del PPD, pero muy bien podrían quedarse en su casa, como lo hicieron en las Elecciones Generales de 2008. ¿A qué legisladores afecta esto? A todos los que mencioné anteriormente, más a los representantes Tatito Hernández (Dorado, Vega Baja), César Hernández (Hatillo), Lydia Méndez (Sabana Grande), Pito Torres (Coamo, Aibonito) y Carlos Vargas Ferrer (Cayey) y los senadores Martín Vargas y Ramón Ruíz de Ponce y Miguel Pereira y Ángel Rodríguez de Guayama.
  • Retención de 7% a los bonos de navidad, incluyendo los que ganan menos de $20,000: esto afecta a todos los profesionales, de la industria privada y del sector público y sus consecuencias las sentirán los legisladores de San Juan, Caguas y Carolina.
  • IVU a medicinas sin receta y cambio en los tributos relacionados con los casinos: esto afecta a todos los legisladores mencionados anteriormente.
  • Impuesto al dinero que se envía al exterior: los dos grupos más afectados por este impuesto son los estudiantes que estudian en universidades fuera de Puerto Rico y los residentes nacidos en el extranjero. Ambos son grupos demográficos que afectan a los legisladores de San Juan y Carolina.
  • Impuestos a hoteles y asuntos relacionados con el turismo: afectan a los legisladores de distritos que dependen en gran parte de la actividad turística, como los son los representantes de San Juan, Carolina y Tatito Hernández (Dorado), Armando Franco (Aguadilla), Carlos Bianchi (Cabo Rojo), Lydia Méndez (Lajas, Guánica), Víctor Vasallo (Ponce) y Narmito Ortiz (Salinas, Guayama).
  • Los demás sesenta y nueve impuestos afectan a todos los legisladores populares por igual.

Habiendo ya establecido que el PNP sólo necesita seis escaños en el Senado y tres en la Cámara para retomar el control de la Legislatura, el PPD le ha dado en bandeja de plata, con la aprobación de tantos y tantos impuestos, los escaños suficientes para lograrlo. Nada difícil les será a los candidatos del PNP crear una coalición de padres de clase media alta y clase alta de estudiantes universitarios en el extranjero, de dominicanos y cubanos, de retirados y pensionados y de dueños de pequeñas y medianas empresas y hasta de megatiendas, para expulsar a estos legisladores de sus escaños. Esto es sin entrar tan siquiera en el detalle de las demográficas políticas de los distritos, donde hay varios populares ocupando escaños tradicionalmente PNPs o donde hay más electores PNPs que PPDs, ni en la gamma de “issues” sociales que se han ventilado dentro del PPD como la legalización de la marihuana, los matrimonios homosexuales y los cambios a las penas del Código Penal.

De todos los mencionados, son los representantes Torres, Pacheco y Báez de San Juan, Franco de Aguadilla y Matos de Carolina, así como los senadores Nadal Power y Nieves de San Juan y Rivera y Rodríguez de Carolina los más vulnerables a enfrentar este torbellino que va creciendo. Por supuesto, si Torres, Pacheco, Báez, Franco, Matos, Nadal Power, Nieves, Rivera y Rodríguez pierden sus escaños, el PPD también perderá uno o dos de los escaños por Acumulación que ocupan en cada cuerpo legislativo, siendo los más vulnerables los representantes Manuel Natal y Brenda Arrarás y los senadores Antonio Fas Alzamora y Cirilo Tirado.

En la política puertorriqueña, una hora es un año luz. Lo que es una realidad ahora mismo, dentro de una hora puede ser otra. Sin embargo, partiendo de la premisa de que en los poco menos de dos años que quedan antes de las Elecciones Generales de 2016, no haya ninguna mejoría en la economía de Puerto Rico que justifique los setenta y seis impuestos implementados por esta Administración, no veo una tabla de salvación para el PPD, que no sea una división de grandes proporciones dentro del PNP y aún así tampoco podrían garantizar una victoria. De las Elecciones Generales de 2000 hasta el presente, los electores puertorriqueños nos han demostrado que ya no se trata de que partido lleve más gente a votar, sino a qué partido se le queda más gente en su casa el día de las Elecciones. Mi proyección, a la 1:51 p.m. del lunes, 17 de noviembre de 2014, es que el PPD va a perder al menos la Cámara de Representantes y la lucha por el Senado será bien pareja y todo gracias al Talón de Aquiles de la legislatura popular: los impuestos.

 

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