El Distrito Senatorial I, mejor conocido como el Distrito Senatorial de San Juan, está compuesto por los Municipios de San Juan, Aguas Buenas y Guaynabo, y de los Distritos Representativos 1 al 5. Para cada uno de estos cargos hemos hecho los llamados “Race Ratings” o clasificaciones de elecciones y a continuación explicamos cada “Rating” individual.

Senador de Distrito, Escaño A

Senador de Distrito, Escaño B

Representante del Distrito Representativo Núm. 1

Representante del Distrito Representativo Núm. 2

Representante del Distrito Representativo Núm. 3

Representante del Distrito Representativo Núm. 4

Representante del Distrito Representativo Núm. 5

Alcalde de San Juan

Alcalde de Aguas Buenas

Alcalde de Guaynabo


 

Anteriormente, habíamos analizado el escaño de Nieves, y a la fecha, nada ha cambiado que nos haga alterar el rating dado en esa ocasión. En el caso del escaño de Nadal, entendemos que en estos momentos es un TOSS-UP, al igual que el de Nieves. ¿Por qué? El Distrito Senatorial de San Juan siempre ha sido uno de los dos distritos baluartes del Partido Nuevo Progresista y como regla general, ha sido territorio apache para el Partido Popular Democrático. Desde 1968 al presente, sólo en dos ocasiones, el Partido Popular ha logrado ganar los escaños senatoriales de San Juan (2000 y 2012) y en ambas ocasiones ha sido por la misma razón: la abstención masiva de electores novoprogresistas en la Ciudad Capital.

Ciertamente los cambios demográficos en San Juan, una ciudad que desde el Censo de 1980 viene perdiendo población, inclusive a un paso más acelerado que las otras ciudades como Ponce, Arecibo y Mayagüez, han influido en el cierre de la brecha entre las fuerzas del PNP y el PPD. Sin embargo, aún a la fecha de hoy, estos cambios no han sido lo suficientes para que en San Juan vivan más populares que novoprogresistas. Si nos dejamos llevar por el Índice de Votación Partidista[1] de San Juan es de PNP +1. Como hemos discutido en columnas anteriores, el problema del PNP en San Juan estriba en que su electorado es más susceptible que en el resto de la Isla a los medios de comunicación masiva, que generalmente tienden a ser más hostiles contra el PNP que el PPD y son más dados a quedarse en su casa el día de las Elecciones Generales. Hay un sector también que presta sus votos a ciertos candidatos del PPD.

El Partido Popular, por su parte, tiene una ventaja sobre el PNP en San Juan que le ayuda elegir candidatos: los electores independentistas. Tradicionalmente, San Juan es el municipio donde más adeptos hay a la independencia. Sin embargo, desde las Elecciones Generales de 1988, el Partido Independentista Puertorriqueño viene desinflándose en San Juan y ha sido el PPD el beneficiado de esos votantes flotantes. Si bien es cierto que los ex alcaldes de San Juan populares Héctor Luis Acevedo Pérez y Sila M. Calderón Serra ganaron gracias a que cientos, sino miles de novoprogresistas le prestaron el voto, no es menos cierto que entre 3,000 a 4,000 electores independentistas les prestaron su voto (Acevedo ganó por menos de 100 votos en 1988 y poco más de 1,000 votos en 1992, y Calderón ganó por 8,000 votos en 1996). Un análisis minucioso de las Elecciones Generales de 2012, nos llevan a concluir que este no fue el caso con la elección de la actual alcaldesa Carmen Yulín Cruz Soto.  Según mis cálculos, unos 15,000 electores novoprogresistas se abstuvieron de votar en el 2012 y la realidad es que Cruz sacó más o menos los mismos votos (o inclusive menos) que los candidatos populares a la alcaldía en 2000, 2004 y 2008, y el candidato del PIP sacó más votos que en 2008. Eso quiere decir que si Cruz ganó por 5,000 votos, sin la abstención PNP, hubiese perdido por unos 10,000 votos.

Al PNP le cayó como un bálsamo la decisión del Tribunal Federal de mantener en el Registro Electoral a todos aquellos electores que en el 2012 no acudieron a votar, anulando la parte del Código Electoral de Puerto Rico que dispone que si un elector no acude a votar en una Elección General, queda automáticamente eliminado del Registro. Esto quiere decir que todos aquellos novoprogresistas que no votaron en el 2012, no tendrán que reinscribirse y sólo tendrán que presentarse en los centros de votación en el 2016. El liderato popular entiende que esta decisión no tendrá ningún impacto significativo, pues está convencido de que esos electores se fueron de Puerto Rico y no votarán como quiera. Eso es una apuesta bastante riesgosa, en nuestra opinión. Lo cierto es que esa incertidumbre sobre el electorado de San Juan es la que nos lleva a la opinión de que en las Elecciones Generales de 2016 cualquier cosa podría ocurrir en la Ciudad Capital. Si la mayoría de esos electores aún permanecen en Puerto Rico y acuden a votar, el Partido Popular no tiene nada que ir a buscar en San Juan e inclusive la reelección de la alcaldesa Cruz estaría en juego. Si esos electores no están, entonces el PNP está en aprietos. También surge otra interrogante, esta vez en relación a los electores populares. Si aún con una abstención masiva, de unos 15,000 novoprogresistas, el Partido Popular apenas pudo ganar San Juan por 5,000 votos, ¿qué sucedería si en 2016 se invierten los papeles, y son los electores populares los que deciden quedarse en su casa, como voto castigo por los casi noventa impuestos nuevos que la presente Administración popular ha legislado? Como expresamos anteriormente, esa avalancha de impuestos, añadidos al disgusto de los maestros con la situación de su plan de retiro, podría resultar catastrófica para el PPD y sus legisladores de San Juan. Fácilmente, los representantes Luis Raúl Torres, Sonia Pacheco y José Baéz podrían ser las primeras víctimas de una posible ola PNP la noche de las Elecciones Generales de 2016. Aunque no debería ser difícil para el PNP recuperar los escaños de Pacheco y Báez, que después de todo son los primeros legisladores populares electos en los precintos 3 y 4 desde 1964, en una elección normal, Torres no debería tener problemas en salir reelecto. El precinto 2 es el más popular de todo San Juan, sin embargo, una abstención masiva, o peor aún para él, un voto castigo, de parte de los miles de maestros y retirados que viven en las urbanizaciones del Precinto 2, sería devastador para Torres. Es por tal razón, que hasta el momento, hemos clasificado esos tres precintos, al igual que los dos escaños senatoriales, como TOSS-UPs.

En el caso de la alcaldesa Cruz, mantenemos la clasificación de PROBABLE PPD, porque los alcaldes tienden a ser menos susceptibles a las olas electorales y aún está por verse cuanta gasolina le queda al ex representante Leonides Díaz Urbina, quien aspira a ser el candidato del PNP, después de dieciséis años fuera de cargos públicos.

Los representantes José L. López Muñoz y Jorge L. Navarro Suárez realmente no deberían tener problemas en ser reelectos, aunque estamos muy atentos a los movimientos en el precinto 1, ya que en el 2012, por primera vez en la historia, el PNP perdió unas cuantas unidades electorales en Santurce, razón porque damos la clasificación de INCLINADO PNP al precinto 1. El Distrito Núm. 5 está más sólido para el PNP, pues Aguas Buenas y el precinto 6 de Guaynabo refuerzan al Precinto 5 de San Juan, por lo que lo clasificamos como PROBABLE PNP.

Anteriormente habíamos analizado la alcaldía de Aguas Buenas, por lo que los invitamos a leer la columna relacionada a ese municipio. En el caso de Guaynabo, el alcalde Héctor O’Neill García aspirará a un séptimo cuatrienio y la solidez del PNP en este municipio, atada al buen trabajo que ha hecho el alcalde, mantienen su clasificación de SEGURO PNP.

[1] El Índice de Votación Partidista (Partisan Voting Index ó PVI, por sus siglas en inglés) es un concepto desarrollado por el científico político estadounidense, Charlie Cook, mediante el cual se calcula la base electoral de cada partido principal y la resta de estos da la inclinación partidista de un distrito o un municipio.